RECAUCHUTADO

El recauchutado es un proceso que  se inicia con la revisión del neumático, el cual no debe tener defectos en los talones ni en los flancos; la carcasa no ha de presentar cortes ni despegues entre las diferentes capas de tela o entre éstas y la banda de rodadura. A continuación, mediante un raspado, se elimina la banda de rodadura residual, llegando hasta unos 2 mm de la carcasa; se elimina luego el polvo residual del raspado mediante un chorro de aire seco y con una escobilla metálica. La superficie raspada se reactiva con una disolución de caucho; después se aplica la franja de mezcla cruda de la banda de rodadura, se introduce la cámara de vulcanización, se coloca todo en una matriz y se vulcaniza. Proceso que puede durar unas cuantas horas.

A veces, antes de colocar la banda de rodadura, pueden realizarse algunos arreglos y reparaciones, que no sean muy complicados, en la carcasa y en el flanco.

En varios países existen normas que prescriben los criterios que deben seguirse para la aceptación tanto de los neumáticos que han de recauchutarse como del material empleado para ello. Independientemente de las mismas, en general los recauchutadores aconsejan, cuando se trata de neumáticos de camión, montar las ruedas recauchutadas en los remolques; de todas maneras, deberá evitarse el montaje en el eje delantero para las ruedas motrices.

La industria del recauchutado de los neumáticos ha conseguido en los años setenta una gran importancia, dados los resultados alcanzados en cuanto a economía y fiabilidad.

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